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14 mayo, 2025

No hay contacto cero que a ti te quite de mi vida

Te veo en todas partes

Parece cliché

Y debe ser

Porque cuando lo exteriorizo nadie se emociona

Como yo esa semana

Incluso todavía recordándola

En mi casa

Pocos lugares quedaron sin recuerdos nuestros

Me veo y te veo

Veo lo que siempre vi

Pero ahora sé que vos lo ves también

Eso me hace sentir mejor

Al mismo tiempo

Escarba en el vacío que dejaste

Que sabía que ibas a dejar

16 enero, 2024

Te puedo ser sincera?

Quiero salir con vos, pero soy muy cagona. Y no lo intentes racionalizar porque no hay explicación. No necesito que me hagan pensar ni dudar demasiado porque es muy probable que elija mi zona de confort, así que si me querés dar un beso también vas a tener que pedírmelo (y no esperes que la respuesta sea monosilábica) o robármelo (si considerás que tengo ganas de que me lo des). Tenés que saber leerme o al menos tenerme paciencia, pero sobre todo tener espalda y después todo sería cuesta abajo. También un poco de timing no le viene mal a nadie.

(29/11/2023)

08 enero, 2024

I can feel your energy, can you feel my energy?

Volví a ser lo que era. Full ocupada en mi bienestar, pero con mis películas guardadas en una parte de mi mente para cuando tengo ganas de disociar al respecto. Pongo play a las tres aleatoriamente como si fueran pretendientes disputando mi amor y estuviera revaluando una y otra vez las posibilidades. Esa simpleza me mantiene viva y estoy segura de que es mucho mejor de lo que podría ser la realidad, al menos hasta que cambien mi paradigma.

24 abril, 2023

Passion and pain taste the same when I’m weak

A veces no sufro tanto ciertas cosas porque básicamente elijo mis batallas, pero en momentos de crisis es muy difícil no verlo con perspectiva objetiva, ser mi propia amiga y preguntarme cómo no me duelen ciertas cosas cuando elijo poner la mejor cara y mirar el vaso medio lleno, que aunque realmente esté así a cualquiera podría destruir igual.

08 septiembre, 2020

Me duele

Me duele que nuestro vínculo haya cambiado para mal
Me duele que no haya forma de revertirlo
Me duele que hayas cambiado cada valor que todavía defiendo
Me duele no verte más como lo que sos
Me duele no sentir lo que decís que sentís
Me duele no poder creerte
Me duele no saber ver lo que antes sí
Me duele que sea parte culpa tuya
Me duele que tu palabra ya no pueda curarme de todo mal
Me duelen tus formas
Me duele tu ausencia
Me duele tu presencia
Me dolés

 


21 junio, 2020


El día del padre de alguna forma fue especial para mí. Una vez me empecé a cuestionar por qué desearle feliz día a padres que no son el mío, y ahora ni siquiera me dan ganas de eso tampoco. Voy a caer en el cuento de que es un invento comercial y que “todos los días son el día del padre”… o ninguno.

25 abril, 2020

How many times will it take for me to get it right?

Me da vergüenza. Por mí, por mis seres queridos. Me doy vergüenza.
Nada me sale perfecto, ni mucho menos. Mis habilidades se reducen a defenderme en determinada materia. Y hasta ahí.
Alentarme a intentarlo una vez más solo es un camino a la autodestrucción.
Cada vez que salgo de mi zona de confort solo me recuerda por qué no lo hice antes y por qué debí quedarme ahí.
Ojalá pudiera ser esa clase de personas que se enoja y culpa a lo que sea, todo menos asumir su responsabilidad. O esa gente cuyo ego no se desestabiliza por un error.

“-¿Qué vas a querer comer, gordita?
-Mis miserias”

29 marzo, 2020

I wonder when I love me is enough

Es angustia, impotencia y sobre todo incertidumbre.
Sé poco de mucho, y hasta ahí. ¿Se supone que eso me llevará lejos? Dudo, como de todo, incluso de mí.
Nada me cuesta poco, cada cosa por la que intento encontrar motivación (o no) es arrebatada después de un esfuerzo casi sobrehumano. No estoy exagerando, es así; tampoco es mi perspectiva, cualquiera estaría de acuerdo. En serio. Podría ser que me tengo poca fe, pero afortunadamente tengo la objetividad necesaria para darme cuenta y cada vez rozar más los límites de mi frustración, ignorando mis inexplicables discapacidades. Menos mal que la risa te salva, hasta cierto punto.
Lo mínimamente malo acarrea miles de pensamientos terribles, desmotivantes, que quitan todo incentivo. Al día siguiente me convenzo de que estoy equivocada, pero vuelvo a demostrarme que no. Es difícil saber que nada sea “lo mío”, y les juro que intento encontrarlo.
No quiero que nadie me compadezca, no me sirve de nada, solo quiero que UNA cosa me salga tan bien como para explotarla y sentirme suficiente o lo más cercano a eso, aunque sea. A esta altura cualquier idea es un sueño grandilocuente y no me parece justo que así sea, pero si vamos a ponernos a hablar de justicia...
Ser buena persona tampoco tiene nada que ver con el éxito. No van a pagarme por ser buena amiga, tampoco por ser honesta, sincera, responsable, comprometida, empática, ni siquiera si fuera la mismísima mejor persona del mundo.
Me gustaría que prácticamente nada me preocupara, pero lamentablemente eso es un poder que solo un empleo bien remunerado tiene en este momento.
¿Cuál es el camino? Es probable que no haya, que deba crearlo yo misma, pero creo que me cansé. Necesito una pista, algo que me diga si está frío, tibio o caliente por donde voy.
“Nadie nació sabiendo”, pero a mí todo me cuesta el quíntuple.
“Nada es imposible”, soy la excepción.

12 febrero, 2020

Our pieces fall right into place

Años conviviendo con la misma… ¿duda? Es que no sé si me interesa realmente saber algo que para mí no caben sospechas. Desde que nos conocemos aproximadamente que vive en mí la misma incertidumbre y cuando quiero analizarla a fondo nada sale de eso. No sé a dónde quiero llegar ni qué pretendo conseguir, pero sé que tal vez sea algo distinto a lo normal y no me interesa hacer reparos, aunque mi subconsciente no me lo facilita. También sé con total seguridad que no me convendría ir por ahí, por el bien de todos.
La clásica de las películas: “siempre fuiste tú”. Quizás, pero no. Estamos demasiado bien así. Prefiero mil veces ser el personaje recurrente para siempre antes que el protagónico por un rato. Película es en la que vivo o pretendo vivir desde chica, con lo bueno y lo malo, e invento involuntariamente partes para hacerla más entretenida, supongo.
¿Esto es amor? No sé, ni quiero diferenciarlo. Al mismo tiempo, muy dentro mío, espero que todos empiecen a creer lo que yo, que lo consideren posible y que deseen que suceda, para negar y evitarlo. Podría ser tarde ya, a pesar de que yo no lo haya decidido.
Siempre pensé “¿qué pasaría si…?”, pero jamás lo consideré como algo realmente posible. Y pasó, de una manera que no imaginé. No lo vi venir. Admito que fue el mejor escenario que pudimos haber tenido, listo para fingir que no sucedió y pasar página rápidamente, o como una prueba más de nuestra confianza. A mí también me gustaría creer eso, de hecho casi lo creo, hasta que recurro a los testimonios y confieso que estoy (un poquito) orgullosa de que mis reflejos habituales no se hayan presentado en ese momento.
Solo quiero aclarar que mis sentimientos no cambiaron, siguen igual de vacilantes que siempre. Pensé que iban a poder tomarse un descanso después de las vacaciones. Seguirán vacilando hasta que se los lleve la corriente.

08 abril, 2019

The lovers are losing

Me resulta tan extraño que existan personas que sigan creyendo en el amor romántico tradicional actualmente siendo como soy, habiéndome convertido en lo que soy. Cuenta la leyenda que alguna vez fui de esas personas que creían a nivel que el casamiento y la maternidad venían incluidas en la vida de cualquier mujer, y la mía no tenía porqué ser diferente. Ya no encuentro explicación ni razón para aferrarme a alguien más que mis amigos, sabiendo que probablemente un día se levanten sin ganas de seguir siéndolo. No voy a cansarme de decir que el amor es una razón “suficiente” para ser egoísta, volviéndolos tan ciegos como para darse cuenta.
Tal vez eso sea lo que más me molesta, porque podés ser la peor persona del mundo y que lo aceptes es lo más importante para mí.

21 febrero, 2019

Lo 100to

Elijo apartarme, hacerme a un lado porque no estoy dispuesta a cargar cruces ajenas como lo hice bastante tiempo. Cuando te convino fui la santa que te contuvo, pero cuando lograbas levantarte yo desaparecía de tu panorama.
Me cansé de la hipocresía, de fingir que todo está bien, o no pero que iba a estarlo eventualmente. Ya no quiero ser partícipe de nada, menos de lo malo.
Te jactaste de ser una persona honesta toda tu vida y así creaste tu imagen, hasta que la quemaste viva y con ella a tu fiel seguidora. Cuando supiste estar bien traicionaste, ocultaste y te escudaste bajo acciones ajenas que solo cambiaron mi juicio en cuanto a vos, doblemente. Si repentinamente te convertís en una persona que oculta es porque sabés que está mal lo que hacés, si no te importa (no te importó) es peor.
Nunca te preocupó esconder tus miserias y no me importaría si las escondieras a partir de ahora, como las aventuras que te hacían y te hacen “sentir una adolescente” (no?).
Guardate todo que no me interesa, voy a hacer lo mismo.

12 febrero, 2019

Forget about it, forget about me

¿De qué sirve ser honesta y transparente cuándo los demás creen saber más de vos que vos? Me llena de impotencia, me saca de mis casillas sin importar el tema de conversación. Si me ves feliz, conforme con mis decisiones, ¿por qué querés hacerme cambiar de opinión?

05 febrero, 2019

Prefiero acordarme de lo que vendrá

Cuando era chica solía reprimir todo tipo de sentimiento, pensamiento u opinión. Ahora no tanto. Me cuesta menos, sobre todo cuando quieren saber mi punto de vista, con respecto a algunos temas.
Prefiero el silencio, prefiero que las palabras no salgan de mi boca para no convertir el problema en algo aún más real y concreto para alguien más. Sé que si supieran más de lo que deben, no ayudaría en nada, de hecho podría hasta perjudicarlos si se les junta otro problema o información triste más en su mente.
Siento que hay caminos en mi vida que no tienen ni van a tener salida. Me gusta pensar que mi vida es una película y que puedo ser yo la que obtenga el final feliz para todos a pesar de todo, pero ni siquiera puedo hacerme cargo de lo mío.
Opto por no pensar, por concentrarme en lo que realmente importa y solo depende de mí, pero se torna difícil cuando me atormento día a día.
No hace mucho, si tenía un problema así, sabía que tenía con quién contar y además sabía que ese alguien iba a tolerar mis palabras, que podía sostener su vida y también la mía en ese momento. Ya no. Ya no encuentro quién realmente pueda quitarle valor a mis palabras, solo quien pueda borrar los pensamientos por un rato, con lo que no tengo otra opción más que conformarme.

03 febrero, 2019

The darkness, the deepness, all the things that make me who I am

Me ves muy tranquila en mi burbuja segura de frialdad, materialidad y desapego emocional, pero a veces es difícil convivir con la idea que requirió que fuera así. Cuando era muy chica era la típica nena que gustaba de un nene nuevo cada semana o cada día, pero de a poco mi selección se hizo más selectiva. Debo confesar que tampoco fue porque sí. Aunque seguramente hubo algo dentro de mí más allá de la experiencia, esta fue la que me marcó y espantó del mundo masculino.
En ese entonces iba a primaria y mi mejor amiga me extorsionaba para que haga cosas a su antojo y si no lo hacía, me amenazaba con contarles a los diferentes chicos que me gustaban lo que me pasaba con ellos. Podía haberle salido al menos una mal, pero la reacción de cada uno de ellos siempre fue la misma: mirarme desde su banco, a lo lejos, como si estuvieran viendo a un ser muy desagradable mientras que hasta ese momento nuestra relación de amistad había sido pura risa y diversión.
Con el correr del tiempo aprendí a guardar mis sentimientos y no contárselos a nadie para no darles semejante poder a tal punto de directamente suprimirlos.
Progresivamente comenzaron a volver, teniendo muy en claro que ninguno iría a verme distinto a los que en su momento me miraron después de enterarse que me gustaban. Nunca un sentimiento demasiado profundo, de todas formas.
En el último año de primaria, tuve el flechazo lo más parecido al amor sin que nadie lo sepa, jugándola de callada. Esta vez tenía que salir bien. Pero no sucedió. Me le declaré por mensajería en línea y no sentía lo mismo. Sin embargo, me ayudó a entender algunas cosas. Gracias a él, conocí una banda que hasta el día sigo escuchando y aprendí mucho sobre los hombres. También me gustó la sensación de “amar” a alguien.
En segundo año de secundaria, conocí la obsesión que me acompaña hasta el día de hoy, pero jamás tan intensa. Lo vi por primera vez en septiembre, aunque haya ido desde los 3 años al mismo colegio. Anotaba en una agenda lo que hacía en cada recreo o momento en el que lo veía. Llegué a hacer cosas que todavía sostengo con normalidad y cuando egresó me costó superarlo, 3 años siendo exacta.
El resto es historia, el punto es que el papel de cold heartless bitch siempre encajó conmigo a la perfección. Eso no me molesta, sí saber que tengo razón. Suena raro, pero a veces no me agrada tenerla. Es impresionante la cantidad de falta de amor que veo últimamente. Estaría bueno que de vez en cuando me demuestren lo contrario. Los hombres son todo lo que está mal, eso es un hecho (lamentable).
Mujeres, apiadémonos de nosotras.

17 enero, 2019

Don't grow up, it's a trap

Cuando era chica, escuché muchas veces que los ancianos son sabios y que los padres de uno son nuestros ídolos, tanto que me parecía casi una obligación pensarlo también, aunque me costaba creerlo y me culpaba por eso. Suponía y supongo que la rara era y soy yo, porque no puedo compartir esas teorías. A medida que pasa el tiempo solo puedo afirmar cada vez más que los ancianos y los padres no dejan de ser personas con aciertos y equivocaciones, y tener esos títulos no los convierte en seres superiores a uno, ni a sus pensamientos en verdades irrefutables.

Cuando crecés, te das cuenta de que nada es lo que parecía. Ya no sabés si te cambiaron la realidad o simplemente abriste los ojos, o si te criaron con un pensamiento que con el correr del tiempo les dejó de importar pero a vos no. Esa crianza pierde sustento cuando ves que no es mantenida en el tiempo y es demasiado tarde para querer adquirir una propia dado que en ningún momento la consideraste tan errada.

01 diciembre, 2018

A S Í N T O T A )( #DelirioMísticoAlert

Últimamente me encuentro con un pensamiento recurrente que, si bien ya lo conocía, ahora ocupa espacio más seguido.
¿Alguna vez se pusieron a pensar en lo cercano que parece algo y lo lejano que está al mismo tiempo? Tal vez la cercanía es física o mental porque realmente parece que solo basta un paso para obtenerlo, pero no. O sí, pero ese paso es más largo que cualquier otro.
Imaginen lo tan estrechas que pueden estar dos cosas de cruzarse o suceder y que finalmente no suceda, jamás.
Por ejemplo, una persona que pierde a su mascota y la busca por cielo y tierra, y una persona que busca al dueño/a de la mascota por cielo y tierra. Nunca se cruzan, la mascota nunca vuelve a ver a su dueño/a, pero las intenciones de que no sea así estuvieron. Espero no haber jodido otra mente.
Me hace mal pensar en todo eso y en lo que el destino influye. Ojo, a no culpar al destino de todo lo que no sucede o sucedió, muchas veces depende de que nosotros hagamos que suceda, y si no sucede, quizás podamos culparlo.

28 noviembre, 2018

A ver si me explico

Si me das a elegir entre un hijo de puta asumido y un hijo de puta careta, me quedo con el asumido. Parece una pavada y para nada una novedad, pero existe mucha gente de una especie de careta no tan fácil de reconocer (o sí).
Al hijo de puta asumido no podés reclamarle nada, justamente porque se reconoció como tal. Al careta podés reclamarle, pero entrás en una discusión sin sentido, porque vos sabés y él sabe que no va a asumirlo.
A mí no me molesta que seas un hijo de puta, me molesta que finjas que no lo sos, me molesta que actúes como si fueras todo lo contrario. No sé si lo hacés para convencerte o qué, pero no lo comparto.

10 noviembre, 2018

Sos cualquiera

Somos tres. Correspondía que elijamos el camino que le parecía (dentro de todo) apropiado a la mayor parte, mínimamente. Está bien, el problema es entre dos y mi opinión, jamás influyó, influye ni influirá. No pudiste con tu egoísmo y terminaste lastimando de más. Y pretendés que todo esté como siempre, o mejor.

Si tenés ganas de creer que estoy equivocada, problema tuyo. Yo no voy a cooperar en nada más que mi propia felicidad.

02 noviembre, 2018

Si no tenés nada bueno que decir, mejor no digas nada

Toda mi vida tuve que ser el pilar que soportó las mierdas ajenas y también las propias sin ayuda de nadie. No quiero que ahora alguien las tome por mí, nunca lo necesité, me conformo simplemente con que me dejen en paz, aislada de todo asunto excepto los que me pertenecen.
Probablemente se me termine pasando, pero el sentimiento va a estar por un largo tiempo o hasta que te des cuenta el mal que me seguís haciendo.
No hay día en el que no piense cómo llegamos hasta acá. Solías ser mi mejor amiga y ahora prácticamente sos una desconocida para mí. A veces me detengo a preguntarme por qué no me comporto de otra manera con vos, de mejor forma, y recuerdo que no me lo permitís ni te lo merecés.

28 octubre, 2018

There's enough of giving and everybody hurts

El silencio, la soledad y cualquier cosa que me haga olvidar los problemas son mis mejores amigos.
Reconozco que al principio solo quise saber y estar al tanto porque ya me encontraba en el medio del huracán y tal vez saber era lo que me ayudaba a mediar y detenerlo; pero después, con el tiempo, entendí que lo mejor para mí es aislarme de lo que me hace mal. Todo.
Increíble lo desgastante que es estar todo el tiempo alerta a que suceda algo fuera de mi control que me afecte de sobremanera y que no debería ni siquiera notificarme dado que no me involucra ni en lo más nimio.
Aprendí que no tengo porqué tolerar más nada que no me haga bien, ninguna excusa es válida para cargar con cruces ajenas e intoxicar mi mente por culpa de otras personas. Aprendí que soy mi prioridad y que nadie más que yo va a preocuparse tan bien por mí como yo (no es ninguna novedad, pero nunca está de más recordarlo). Aprendí que el silencio es la decisión más sabia que puedo tomar. Aprendí que, aunque sea por ahora, no quiero saber más que lo mínimo e indispensable, porque el exceso de información también contamina.
Ellos creen que porque no vivo expresando una y otra vez mis pensamientos, no los pienso todo el tiempo. Se equivocan, y se aprovechan de eso.
Mis oídos no toleran palabras de más, el poder de síntesis es una virtud en estos días.